El castillo de Canyelles necesitaba un restaurante. Y frente a él, teníamos esta joya: una masía con cavas históricas.
Había un pequeño inconveniente, no tengo ni idea de cocinar. Cero.
Para animarme a este reto pensé que no saber de restauración me daba una ventaja, no tener ideas preconcebidas.
¿Por qué un restaurante tiene que funcionar como siempre?
¿Qué buscamos cuando salimos a comer?
¿Podemos ofrecer alta calidad en un lugar especial, a un precio razonable y donde te apetezca quedar y quedarte?
Así, empezando desde cero hemos creado un sistema propio: flexible, sencillo y pensado 100% para las personas.
Esta vez he cambiado los embriones por los fogones. Tranquilos!!! a los fogones se acercan los que de verdad saben cocinar.
Mas Victoria se llama así en honor a su anterior propietaria; se lo prometí en la notaría.
¡Bienvenidos a Mas Victòria!
Dra. Marisa López-Teijón